Ventana de oportunidad, la innovación disruptiva

Innovación disruptiva

Cuando los operadores de un mercado se han mostrado incapaces de diferenciar sus ofertas entre si desde el punto de vista del cliente (Customer Centric) y no le ofrecen beneficios objetivos. Se abre entonces una ventana de oportunidad para que otras compañías con menor cuota de mercado crezcan innovando con nuevas propuestas.

La capacidad de una compañía de hacer crecer su cuota de mercado cuando se sitúa en la parte inferior viene dada por su capacidad para innovar, ofreciendo alternativas a las ofertas de sus competidores donde el incremento de valor se coloque del lado del cliente de forma objetiva (Customer Centric).  Para ello es necesario alinear todos los aspectos de la compañía con los que el cliente interactúa para tomar su decisión de compra:

  1. Marca
  2. Comunicación
  3. Oferta
  4. Cultura
  5. Entornos

La innovación es una herramienta estratégica capaz de generar alternativas a los modelos tradicionales potenciando la eficacia y la eficiencia, con el objetivo de crear una oferta capaz de ganar diferenciación en el mercado y aumentar su índice de captura de nuevos clientes.

Pero esta innovación no ofrecerá resultados en el corto plazo sino aumentamos el impacto de la marca en el mercado, mejorando su reconocimiento y su credibilidad. El alineamiento entre oferta y marca debe responder a la misma lógica de innovación, creando un posicionamiento diferenciado que se exprese en todos los elementos de la comunicación de la marca, en la relación con el cliente y en los entornos donde se desarrolla esa relación.

Innovación Disruptiva

En esa ventana de oportunidad, para las compañías con limitada cuota de mercado la estrategia adecuada es la innovación disruptiva, pues permite establecer rápidamente una diferenciación reconocible por el cliente generando un alto pico de interés que permitirá construir un posicionamiento más sólido a largo plazo.

Al generar un mayor interés en la marca mejoramos su capacidad de impacto al aumentar también la posible audiencia. Para obtener una mayor eficacia de las comunicaciones es necesario crear una marca capaz de representar la capacidad innovadora de la nueva oferta, haciendo rápidamente reconocible su posicionamiento.

Toda creación de una marca está dirigida al reconocimiento y a la visualización de los valores propios de la compañía. La generación de un momento de innovación disruptiva alrededor de una marca siempre conlleva un riesgo que es posible medir perfectamente durante su creación, para mantener un alineamiento adecuado entre los diferentes aspectos con los que el cliente interactúa para tomar su decisión de compra.

En Capitalismo, Socialismo y Democracia (1942) el economista austriaco Joseph A. Schumpeter sostuvo que la innovación constituía el eje principal del progreso económico, al dar a nuevas empresas la oportunidad de desplazar a empresas asentadas.

Gracias a un nuevo modelo de negocio y mediante el uso de la innovación disruptiva es posible capturar una mayor cuota en mercados objetivos más pequeños y con menor competencia, optimizando el uso de los recursos y manteniendo controlado los costes internos para la entrega del servicio/producto. Según se avanza en la ampliación de la cuota de mercado es posible optimizar y evolucionar la oferta para ampliar su público objetivo, hasta terminar por desplazar y eliminar a otros operadores.

Posición Conservadora

Una estrategia conservadora minimiza el impacto reduciendo las oportunidades de crecimiento pues imposibilita un correcto reconocimiento de la nueva oferta frente a la de los competidores. Se reducen así las oportunidades tanto a corto plazo, como a medio y largo plazo, por la imposibilidad de mejorar el reconocimiento y la credibilidad alrededor de la marca.

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